TALO no es un único producto, sino una infraestructura tecnológica única que se despliega en soluciones verticales pensadas para sectores específicos:
No experimentales, no "hechas en casa" — en una única plataforma coordinada por una inteligencia artificial aplicada.
TALO no es una pieza de tecnología en su negocio, sino una tecnología que lleva su negocio dentro de la infraestructura sobre la que ya funcionan bancos, gobiernos y multinacionales — con la misma potencia, sin ninguno de los costes.